En proceso de edición

La revista “Comunicación y Hombre” es anual y se estructura en:

  • Estudios con la temática propuesta en cada número
  • Investigaciones de aportaciones de contenido libre 
  • Reseñas de libros actuales de nueva publicación o de interés relacionado con la Comunicación y las Humanidades.

Los estudios tendrán como fecha límite de entrega 2 meses antes de la publicación del número.

Número 16

DATA COMUNICACIÓN: DATA DRIVEN/HUMAN DRIVEN

FECHA ESTIMADA DE PUBLICACIÓN: enero 2020 
FECHA LÍMITE DE ENVÍO DE ARTÍCULOS: 1 de noviembre 2019

Descripción breve

En este número queremos iniciar un debate acerca del uso de los datos en la comunicación y que aportaciones pueden dar a este campo bajo el punto de vista del humanismo.

La comunicación que hemos llamado DATA Comunicación, es aquella basada en el uso de bases de datos: DB y especialmente de BDB, Big Data, Open Data, Company Data, Textual Data… El aprovechamiento de un conjunto de grandes cantidades de datos clasificados y organizados de tal forma que pueden ser encontrados con gran rapidez y facilidad, que pueden llegar a ser datos heterogéneos en el caso del BIG DATA.

Parece lo más frío del mundo, lo asociamos con grandes máquinas que sustituyen al cerebro humano y sin embargo da claves de la vuelta a valores muy humanos como la razón, la emoción, la verdad.

Los datos aportan fiabilidad, transparencia e ineludiblemente conducen a una implicación y a una acción. Se habla de periodismo de datos, de data advertising, de data content and comunication management, data-driven marketing…

El uso de los DATOS marcan la frontera entre la comunicación de masas, de los mass media y la comunicación personalizada, conectada por la web y por las redes sociales.

Regresamos a las pequeñas aldeas de la comunicación primitiva del tú a tú. Una especie de vuelta atrás en una máquina del tiempo que ya predijo el visionario científico y espiritual Marshall Mac Luhan: la aldea global.

Los datos encuentran nuestros perfiles, nuestros intereses, nos nominalizan, nos vuelven a poner un nombre, un rostro y por qué no: un corazón.

Se ha temido siempre el mundo de los datos como un mundo que nos aleja de la humanidad, del humanismo, pero eso no es cierto.

El humanismo tiene mucho que hacer en este campo DATA, pero debe actuar, entrometerse, comprender, estudiar, analizar y finalmente jugar a favor.

Los datos pueden aportar rigor, conocimiento y compromiso. Ya no hay quiebros, ni sombras, ni grises. Las cosas son o no son.

A la vez los datos contemplan infinidad de matices en los que encontrar unidades complejas. No es necesario simplificar y se pueden estudiar infinidad de cosas incluso relacionadas con lo intangible, tan inmateriales como convertir en científico el análisis de las consecuencias del amor sobre el ser humano.

En este número de Comunicación y Hombre queremos hacer un llamamiento para recoger artículos que aborden la que hemos llamado DATA comunicación.

 

En petición de colaboración

Número 17

INFOXICACIÓN: EL "HORROR VACUI" DEL SIGLO XXI

Horror vacui es una locución latina cuyo significado es terror al vacío. En psicología puede llegar a ser una afección de la mente que se denomina cenofobia: temor patológico al vacío.

Cenofobia deriva de dos palabras griegas: kenós, vacío y phobos, miedo.

En la historia del arte el horror vacui está relacionado con la necesidad de cubrir completamente la superficie vacía, el espacio, el papel… de una obra. Esta tendencia estética se expande en la arquitectura, la decoración, el diseño.

El horror vacui se ha experimentado durante siglos y a lo largo de toda la comunicación humana y se ha ido exacerbando en el último final del siglo pasado y principios del siglo XXI.

El barroquismo del eclecticismo y el post modernismo, la hiperconectividad de la era internet, han cargado el espacio físico y el éter de imágenes, palabras, sonidos y nos han conducido a lo que el filosofo Gillo Dorfles llamó en su penúltimo libro: la (in) civilización del ruido.

Este fenómeno no solo en el arte, también en la comunicación informativa, dando lugar a la híper información, llegando hasta envenenar, a convertirse en tóxica: la llamada infoxicación, la sobrecarga informativa.

También en la vida cotidiana está en aumento un afán por fotografiarlo y por escribirlo todo, por comunicarlo constantemente todo; la cultura del Instagram, del Snapchat, del selfie, del Whatsapp, del Facebook; un deseo irrefrenable por producir y reproducir imágenes de forma desenfrenada, por guardarlo todo: cada imagen, cada pensamiento, cada información, no sólo los individuos, sino también las empresas, los organismos públicos… clasificando y almacenando datos.

En economía podría llamarse sobreproducción. Los excedentes o el exceso de basura, parecen resultados de una sobre actuación del hombre, un exceso de actividad, de huida hacia delante, de horror vacui.

En este número invitamos a publicar sobre la infoxicación, pero también sobre cualquier fenómeno y vivencia humana relacionada con la comunicación y el desarrollo del horror vacui.

 

FECHA DE PUBLICACIÓN: ENERO 2021
FECHA LÍMITE DE NTREGA: 1 NOVIEMBRE 2012